
Por Julieta Abramovicz
Paz, amor y rock. Así me titularon en el egreso de 7° grado a la secundaria con una banda de papel crepé. La cuestión es que dicho titulo quedó en mi corazón el cual rompieron el nefasto treinta de diciembre, y seguirá así hasta no curarlo de raíz. A fines de junio y principios de julio 2009 según los psiquiatras tuve un "brote psicótico", según mi psicóloga una crisis. Ustedes compañeros llámenle como quieran, pero yo tuve una visión de paz, amor y rock, después de pasar tres días en el único parque que Ibarra no enrejó del todo: Parque Lezama.
Y ahí me encontraron súper anárquica y enojada con el mundo. De aquí mi propuesta luego de pasar por el neuropsiquiátrico Torcuato de Alvear y luego a una clínica privada "Dharma", dos semanas adentro me tuvieron y ahora estoy medicada pero volviendo a la propuesta: yo propongo hacer asamblea de arte en el anfiteatro del parque, para demostrar que no somos cromagnones y que si queremos asamblea la tenemos, y si queremos pintar pintamos, si queremos rock lo hacemos, si queremos murgas las llamamos. En definitiva (esto es cosa un poco mía por seguir el calendario maya) propongo hacer en algún lugar del parque un fuego sagrado y bien cuidado que libere a nuestros pollitos, hermanos, amigos y sobre todo hijos, junto con el arte y diversión que es lo que ellos buscan y todos nosotros buscamos, me parece.
Fiesta libre, arte y libertad de expresión sin rejas, ni puertas, ni cochinos techos de media sombra sino que fiesta y petición de unidad entre hermanos sin mas techo que el cielo de estrellas que es de los pibes y parque para festejar por siempre su liberación...Por eso repito.
Paz, amor y rock.
PD: tenemos anfiteatro, tenemos parque, corazón, sabiduría y mucho por expresar, entonces ¿Que esperamos para la verdadera demostración de paz, amor y rock?
No hay comentarios:
Publicar un comentario