sábado, 12 de diciembre de 2009


"Dios es el único ser que para reinar no tuvo ni siquiera necesidad de existir".


Charles Baudelaire (Siglo XIX)

jueves, 19 de noviembre de 2009

Derecho a la pereza

Noctámbulo y bohemio empedernido, el poeta Jacques Prevert nunca iba a la cama antes de las cuatro de la madrugada ni se levantaba hasta bien pasado el mediodía. Cierta tarde presenció un accidente de tráfico y tomaron sus datos para que hiciera de testigo. Recibió la nota del juzgado que lo citaba para una semana más tarde, a las 9 de la mañana; le advirtieron que de no hacerlo estaría quebrantando la Ley. El día señalado se despegó de las sábanas a las ocho, de muy mal humor. Salió a la calle a las ocho y media y lo deslumbró la luz solar. Experimentó un gran asombro al ver a tanta gente andando por la calle. “Nunca habría imaginado que en París pudiera haber tantos testigos”, exclamó.

EL PERIÓDICO (Barcelona) 28/4/2000.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Apoyo escolar para los chicos de la Parroquia Madre del Pueblo, en la Villa 1.11.14, Viernes de 17 a 19 hs.

Apoyo escolar para los chicos de la Parroquia Madre del Pueblo, en la Villa 1.11.14, Viernes de 17 a 19 hs.


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martes, 10 de noviembre de 2009

León


"Vos que le echás la culpa a bolivianos y peruanos,

a los que cortan rutas o están sus tierras reclamando,

no seas tan tarado, el que te jode está a tu lado,

los diarios le dan tapa y la tele un buen horario".

domingo, 8 de noviembre de 2009

BESTia


"Una vez dejé el alcohol y las mujeres. Pero fueron los peores 20 minutos de mi vida".


George Best

lunes, 2 de noviembre de 2009

Pedagogía del oprimido

Paulo Freire
"Son los que oprimen, quienes instauran la violencia; aquellos que explotan, los que no reconocen en los otros y no los oprimidos, los explotados, los que no son reconocidos como otro por quienes los oprimen.
Quienes instauran el terror no son los débiles, no son aquellos que a él se encuentran sometidos sino los violentos, quienes, con su poder, crean la situación concreta en la que se generan los "abandonados de la vida", los desharrapados del mundo.
Quien instaura la tiranía no son los tiranizados, sino los tiranos.
Quien instaura el odio no son los odiados, sino los que odian primero.
Quien instaura la negación de los hombres no son aquellos que fueron despojados de su humanidad, sino aquellos que se la negaron, negando también la suya.
Quien instaura la fuerza no son los que enflaquecieron bajo la robustez de los fuertes, sino los fuertes que los debilitaron."

domingo, 1 de noviembre de 2009

Caja de recuerdos

Parece que estoy obligado a escribir una canción,
Aunque no quiero, aunque me escapo,
Todo me lo pide; el cuerpo y el corazón.

Una obligada parada en la estación de los recuerdos,
Una voz, una mirada, una foto que no se va,
Llamas que nunca se van a apagar.

Respiro una bocanada de su perfume otra vez,
La mirada de mi perro me enseña a donde ir,
Mientras, otros dicen que el show debe continuar.

Me refugio en donde creo existir:
El alcohol, el faso, las putas, la luna,
Todas excusas vulgares para no sentir.

En el cajón de los recuerdos,
Entre cenizas te vas a hacer canción,
No hay olvido si hay amor,
No hay venenos que no vengan del corazón.

Una forma de no sentir la realidad,
Aunque la ponzoña siempre te alcanza a besar,
Son los restos de unos labios sin mar.

Lágrimas acumuladas que se vuelven vapor,
El sabio tiempo nada lo cura, todo lo omite,
Algunos callan, otros ríen para la ocasión.

Tus sonrisas bajo historias de antaño,
Los libros, el café, la birra después,
Siempre quedamos con esa sensación de no sé qué…

Quizás haya una nueva forma de pensar,
De interpretar la vida sin excusas,
¿O acaso pretendemos la inmortalidad?

En el cajón de los recuerdos,
Entre cenizas te vas a hacer canción,
No hay olvido si hay amor,
No hay venenos que no vengan del corazón.

miércoles, 28 de octubre de 2009

La noble igualdad

Por Osvaldo Bayer
Recorrer la sociedad. Ver los rostros. Visitar los lugares de la lucha por la dignidad de la persona humana frente a la defensa de los intereses particulares. Una telaraña infinita de desacuerdos, intereses, protestas de los que ven pronto su bolsillo vacío y los ojos de los niños que esperan. Búsquedas. Intercambio de sonrisas de los del verdadero poder ante sus márgenes cada vez más interesantes. La palabra “ganancias”. Los filósofos que limpian sus lentes cada vez empañados.De pronto, un maestro me alcanza un sobre. Una invitación de la Escuela Media Nº 7 de Berazategui a la imposición de nombre a esa escuela. Por el voto de los docentes, de los padres, de los alumnos y de los no docentes, se bautiza a ese centro de educación con el nombre de Ernesto “Che” Guevara. Nada menos. Algo está pasando, me digo. La gente está perdiendo el miedo. No votaron nombres como antes, para no ser sospechados de nada, quedar bien y mirar hacia adelante. Los clásicos, Bartolomé Mitre o Julio Argentino Roca o Perito Moreno o por trigésima vez Domingo Faustino Sarmiento. Nos relatan que ese colegio no tenía nombre y hace quince años se hizo la votación y fue elegido también el Che como nombre. Pero las autoridades superiores no lo permitieron. Tres lustros después se insistió y, esta vez sí, el responsable del ministerio puso la firma, aceptando la voluntad popular. Bueno, estamos aprendiendo algo de lo que se llama democracia, justamente allí, donde se enseña a las generaciones venideras. Los otros dos nombres más votados fueron el de Rodolfo Walsh y el de Azucena Villaflor, la primera Madre de Plaza de Mayo asesinada por los dictadores de uniforme. Es decir, tres nombres de quienes ofrecieron su vida por una nueva sociedad y no por un mejor bolsillo propio.Y sí, algo pasa en esta aldea argentina donde están los de siempre, aquellos que no se rinden. Al día siguiente me tocó estar en Azul; allá, en medio de esas pampas increíbles de verdes y estrellas. Me esperaban en la Escuela Nº 503. Se hacía una reunión plena de público, niños, educadores, músicos. El director, Jorge Meza, explicó que el instituto de enseñanza se llama, por supuesto, Julio Argentino Roca, nombre impuesto por la dictadura militar de desaparición de personas, por resolución del ministro de Educación de 1979, general Ovidio Solari. Una escuela de educación especial, de niños con problemas de desarrollo mental. Justamente para ella el nombre de un genocida, cuyo única meta fue “Muerte y Propiedad”. Y lo más hermoso del acto fue cuando esos niños alumnos, que parecieran vivir en un mundo de sueños, interpretaron con instrumentos de percusión danzas criollas que incitaron a todos a mover sus cuerpos al compás. Y luego con los mismos sonidos imitaron a una murga carnavalera. Ahí estaba la vida, contra el nombre de un genocida impuesto por una dictadura genocida. Esos niños que viven en otra esfera, con sus bocas siempre sonrientes, le decían sí a la vida con su música y sus movimientos. Era como un arroyo de esos que rompe la montaña y se lanza al aire en saltos de espumas y gotas. La vida. Y luego se abrieron las urnas, para votar por un nuevo nombre para la escuela. Sí, estoy seguro que esos votos van a ser verdaderas semillas. Y que surja de allí un nombre de los que lucharon por algo, como escribía aquel increíble Esteban Echeverría en 1837: “Asociación, progreso, libertad, igualdad, fraternidad, términos correlativos de la gran síntesis social y humanitaria, símbolos divinos del venturoso porvenir de los pueblos de la humanidad. La libertad no puede realizarse sino por medio de la igualdad, y la igualdad sin el auxilio de la asociación o del concurso de todas las fuerzas individuales encaminadas a un objeto, indefinido: el progreso continuo. El camino para llegar a la libertad es la igualdad. La igualdad y la libertad son los principios engendradores de la democracia”.Luego, siempre en busca del ejemplo de los que no se rinden, visité la cárcel del Partido de San Martín. El pabellón de los jóvenes presos “comunes”. Me invitaron esos presos para presentarme algo que han creado ellos mismos: una biblioteca. Me hacen pasar. Ojos sonrientes llenos de vida. Me dan la mano y me empiezan a mostrar los libros que van coleccionando. Me sorprende la seriedad con que me abordan. Uno me dice, con tono convencido y esperanzado: “Queremos leer, estudiar, pensar sobre nuestros errores cometidos para con la sociedad, pero no dejarnos aplastar por el recuerdo de esos errores sino prepararnos para ayudar a la sociedad que encontraremos a nuestra salida. Queremos aprender lo que no pudimos en nuestra vida anterior y sumarnos a la sociedad para ayudarla”. Los otros asienten. Me dan ganas de aplaudir con entusiasmo. Pero guardo silencio y miro al próximo como para invitarlo a hablar. Sigue el diálogo. Me muestran los libros, que van clasificando. Libros que antes jamás habían tenido en sus manos. Y ahora sí, en la cárcel.Me despido. Pienso en la sociedad, en todos sus matices, como mosaicos, todo tan increíblemente distinto, sus búsquedas. Los que ordenan, los que sueñan, los que buscan, los que impiden, reprimen, sojuzgan. Pienso en los niños de las villas miseria. Se abren el camino en las tinieblas, no todos. Algunos terminan ahí. Otros se recuperan coleccionando libros en la cárcel. Dentro de cinco, seis, diez años saldrán. ¿Cómo los recibirá la sociedad? Mientras tanto habrán viajado con esos libros por mundos que tal vez intenten fundar cuando se les abran las puertas con rejas hacia la libertad.Abro los diarios. Veo las fotos de Terrabusi. Policías a caballo con largos látigos. Los obreros y obreras arrinconados. ¿Quién ordenó el látigo? ¿Cómo se llama el policía que pegó? Pegaron a obreros que dan formas a masitas para niños. No, me digo, de pura impotencia, vuelvo a la cárcel para hablar de libros con los jóvenes bibliotecarios. ¿Dónde está la razón, dónde está la búsqueda?Acabo de oír por la radio la voz de un ejecutivo de la ex Terrabusi que se enorgullece de las ganancias que entran mensualmente en las arcas de la empresa en todo el mundo. Como para decirnos: somos los mejores y no nos vamos a dejar doblegar. Miles de millones al año. Veo su imagen en televisión. Sonríe, convencido de que allí está la verdadera vida. Que son los mejores. Ganar. Los policías, con cascos y látigos, arremeten. Veo a dos obreras correr desesperadamente. Las masitas Terrabusi de antes. ¿Quién dio la orden a la policía? Alguna vez se va a saber. Siempre ocurre así. Lo hemos visto en la historia del movimiento obrero. Aquellos que empezaron a luchar por las ocho horas de trabajo y que fueron denigrados como agitadores, saboteadores y otras palabras, sus nombres quedaron sin embargo en la historia de la lucha por la dignidad. De los represores, nada, salvo eso: que fueron nada más que represores del derecho. La firma Kraft debe saber que sólo el diálogo y la mano abierta para la solución la pueden llevar a ser considerada en el mundo del trabajo como digna. Si gana tanto, vuelque un poco más en las manos que dan forma a sus productos. En el egoísmo hay una secuela que no se puede curar: el odio.Lo mismo me ocurrió cuando fui a visitar en Quilmes a los trabajadores de la Cooperativa Textil Quilmes, quienes fueron desalojados en agosto del edificio de la ex empresa Filobel, luego Febatex y por último Filobelt. Desde ese momento, los hombres y las mujeres del trabajo acamparon en las afueras del establecimiento. Allí están: sufriendo las inclemencias del tiempo y todas las humillaciones que representan no poder trabajar en su oficio y en su cooperativa, la forma más democrática para trabajar. La empresa, en octubre de 2008, despidió a 120 operarios, dejando en planta sólo a diez. Pero a los despedidos no les abonaron las indemnizaciones. Entonces éstos, con total sentido del verdadero derecho a trabajar, ocuparon la fábrica y fundaron una cooperativa, imitando el claro ejemplo de Zanon, que demostró como cooperativa ser superior en producción y en fuente de trabajo a los antiguos empresarios. Pero el juez Vendola y el fiscal Saizar ordenaron el desalojo de la fábrica. En vez de favorecer al trabajo, favorecieron la desocupación y la malignidad empresaria, que ni siquiera cumplió con el pago de las indemnizaciones. Pero los trabajadores no se rinden. Allí están, contra viento y marea. Los representantes del pueblo de Quilmes tienen que intervenir. Se trata de una fuente de trabajo y de trabajadores que quieren mantener a sus familias. No se les puede negar ese derecho indiscutible. Primero el trabajo y después la pequeñez de discutir si el empresario que no paga sigue teniendo todos los derechos de cerrar la puerta y mandarse mudar.Allí están los obreros. La sociedad les impide trabajar y cumplir con sus ideales de una cooperativa de trabajo. Los representantes del pueblo se callan la boca. La Justicia envía a la policía como única solución. El empresario sonríe detrás de la cortina de un restaurante de lujo. La otra Argentina, no aquella del pensamiento de Mayo de 1810. Aquella que quiere seguir cantando el Himno: “Ved en trono a la noble igualdad”. La noble igualdad. Libertad, libertad, libertad.

martes, 20 de octubre de 2009

La Liga siempre llama tres veces

Por Enrique Vila Matas
Pocas veces se ha hablado tanto de fútbol y, al mismo tiempo, se ha hablado tan poco. Salvo unos cuantos estudiosos como Guardiola o algunos fanáticos, ya casi nadie habla específicamente de fútbol, sino de cuestiones más bien extradeportivas. Es una fatalidad de los tiempos y sucede en las mejores familias. En el mundo de la poesía, por ejemplo, no se habla de poesía, sino de los premios Loewe, y eso a pesar de que, como decía Wallace Stevens, la poesía es el tema del poema.
El fútbol puede hacer más soportable el tedio de lo humano, quizás porque sabe poner en práctica sobre los rectángulos de juego las estrategias tácticas más entretenidas. Tal vez por eso aún resulta más difícil comprender que hoy en día interese más lo que sucede fuera de los terrenos de juego que dentro. Interesa más, por ejemplo, el filo del canalón del sonámbulo Laporta que la poderosa ciencia futbolística que despliega actualmente el Barça.
Y lo peor es que ni siquiera hemos tocado fondo en esa cháchara demencial futbolera, un parloteo que se extiende en todas las direcciones y se persona cada día con mayor insolencia tanto en carcajeantes informativos como en las retransmisiones de partidos de fútbol por televisión. No hay forma (en TVE-1, con Zubizarreta de comentarista, son la excepción) de que nos digan con una cierta sobriedad qué sucede sobre el rectángulo de juego, qué jugadores intervienen en aquel momento o, como mínimo, tal como todavía es posible en la BBC, nos dejen oír el sonido ambiente, la ilusión abstemia de estar en el campo. Hablan todo el rato de estadísticas, de goles marcados en el siglo pasado, de la programación tan cutre de su canal, del asiento de la Bernarda, hablan de todo salvo de la jugada. Y así no es extraño comprobar, partido a partido, cómo un equipo trenza una jugada interesante y se acerca a la portería contraria y los espumosos locutores siguen perorando sobre el fracaso olímpico de Madrid, hablando de cualquier cosa menos del partido, de modo que cuando llega el gol les pilla en pleno éxtasis de copa y puro y pasan a mostrar su estupor ante las extrañas consecuencias de una jugada que simplemente no han visto y que parecen pedirnos que les expliquemos.
"Ser líder a falta de 32 jornadas es una ventaja inútil", respondió Guardiola un día antes de jugar contra el Almería y ante la posibilidad de que el Madrid, al enfrentarse al Sevilla, pudiera mostrar sus puntos débiles. Apenas fue escuchado porque todo el mundo andaba en ese momento preocupándose del vértigo profesional de Laporta. El Almería se presentó con una estrategia más antigua que el cerrojo que practicara en los años cincuenta la Real Sociedad, precursor del catenaccio. Lo sorprendente fue que no cesó de recibir elogios la táctica de Hugo Sánchez. Sin embargo, vi el partido en un canal de la televisión colombiana y allí, como eran neutrales, no cesaban de advertir que el Almería no jugaba al fútbol.
En cualquier caso, fue interesante ver cómo el entrenador barcelonista contrarrestaba sobre la marcha el obsesivo cerrojo rival. Para lo bueno y para lo malo, destacó Pedro-Pedrito-Pedro, el nuevo invento de Guardiola. "El Almería nos ha tomado la medida, pero Pep hizo una lectura adecuada del partido", declaró Laporta. Y observé que, una vez más, nadie le preguntaba, por ejemplo, si admira verdaderamente a Guardiola o, en el fondo, más bien le da dentera y desearía su perdición porque lo detesta.
Los jugadores que Guardiola descubre, llegan en el Sevilla de la mano del sagaz Monchi. Los Busquets y Pedro del Sevilla se llaman este año Konko, Zokora y Perotti. Son la cantera -en este caso, extranjera- que se saca cada año de la manga el intuitivo manager sevillano. Gracias a Monchi quizás aún nos podamos divertir en este Liga. El Madrid no se molestó este año en completar su plantilla y olvidó fichar un central y un defensa izquierdo. Aunque todo el mundo lo vio en la pretemporada, se pensó que Cristiano Ronaldo, Benzema y Kaká lo arreglarían todo. Pero Kaká, por ejemplo, se arruga en los frentes más bélicos. Y a Benzema le estorba Raúl. Con todo, como ya dijo Guardiola, ser líder a estas alturas de la Liga es pura anécdota. Nos divertiremos. Parecía todo destinado para la monótona carrera de los dos grandes, pero con un poco de suerte Konko y Zokora animarán el baile y una vez más volverá a producirse ese discreto fenómeno que se repite año tras año y que en tantas ocasiones casi nos pasa inadvertido: en algún momento de su recorrido, la Liga siempre llama tres veces.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Cosas que a la gente no le interesan

Por M. A.
Si salgo con una chica a tomar una cerveza, la trato como si fuese inferior y luego la asesino, después de 517 años nadie va a recordar impunemente eso como un "encuentro", sino como un aberrante asesinato. Ahora, ¿por qué no sucede lo mismo con el "descubrimiento de América"?