CONTRA EL CIERRE DEL HOSPITAL BORDA,
HABLAN LOS MÁS CUERDOS...
Una forma gratuita de vomitar todo lo que pensamos. Sí, ir al psicólogo es mucho más caro.
Noctámbulo y bohemio empedernido, el poeta Jacques Prevert nunca iba a la cama antes de las cuatro de la madrugada ni se levantaba hasta bien pasado el mediodía. Cierta tarde presenció un accidente de tráfico y tomaron sus datos para que hiciera de testigo. Recibió la nota del juzgado que lo citaba para una semana más tarde, a las 9 de la mañana; le advirtieron que de no hacerlo estaría quebrantando la Ley. El día señalado se despegó de las sábanas a las ocho, de muy mal humor. Salió a la calle a las ocho y media y lo deslumbró la luz solar. Experimentó un gran asombro al ver a tanta gente andando por la calle. “Nunca habría imaginado que en París pudiera haber tantos testigos”, exclamó.
Apoyo escolar para los chicos de la Parroquia Madre del Pueblo, en la Villa 1.11.14, Viernes de 17 a 19 hs.